sábado, 26 de marzo de 2011

TIZIANO

El Papa Pablo III y sus sobrinos Alejandro y Octavio Farnesio.

ANALISIS SENSORIAL:
Obra realizada al óleo, mendiante pincel. Los análisis efectuados a la obra han permitido concluir que los pinceles empleados por Tiziano en este cuadro debieron ser muy finos.
CONTEXTO SOCIOLOGICO:
Pablo III (nacido Alejandro Farnesio, 1468-1549) ocupó el trono papal durante quince años (1534-1549), tras una impactante carrera eclesiástica en la que logró ser nombrado cardenal antes de haberse ordenado como sacerdote. Quizás el hecho más significativo de su pontificado sea la convocatoria del Concilio de Trento, para hacer frente a la Reforma protestante. En general su gobierno se caracterizó por la energía de sus decisiones y, como ya se ha señalado, por la práctica de una clara política nepotista de la que resultaron beneficiados también sus hijos y nietos.

ANALISIS SIMBOLICO:
El abundante uso de una amplia gama de tonos rojos y escarlatas en este cuadro por parte de Tiziano contribuye a dar tensión a una escena que, como ya se dijo, transcurre completamente en un interior. Hemos de dar aquí un cierto significado simbólico a esta omnipresencia del rojo, tanto en cuanto haría referencia al ambiente de intrigas y desconfianzas de la corte pontificia. Otro elemento simbólico presente en la obra es el pequeño reloj de arena, clara alusión al ineluctable paso del tiempo.

Por lo demás, y dadas las intenciones de retrato psicológico que aquí nos muestra Tiziano, cada rostro simboliza la personalidad del retratado: en el del Papa podemos ver signos de astucia y desconfianza, al mismo tiempo que de poder y autoridad. La actitud del cardenal Alejandro simboliza el poder que el mismo ha ido adquiriendo en la jerarquía cardenalicia, junto a sus aspiraciones de acceder algún día a la silla de Pedro. Octavio es una viva muestra del servilismo.
El Sumo Pontífice aparece levemente girado hacia el personaje que se encuentra a su izquierda y que aparece entrando en la estancia. Se trata de Octavio Farnesio, sobrino del Papa, ante quien realiza una leve reverencia a modo de saludo. Su condición de seglar queda refrendada por la vestimenta que luce. Por lo demás, en su costado izquierdo porta una espada que inclina hacia atrás con su mano.

Por otra parte, a la derecha del pontífice aparece su otro sobrino, hermano del anterior, Alejandro Farnesio, cuya indumentaria, de un predominante color rojo, nos informa de su condición de cardenal. Se nos muestra representado casi de perfil, mientras su mano derecha queda asida con firmeza a la silla papal y su cabeza se gira en dirección contraria a la del resto del cuerpo, dirigiendo su mirada hacia el espectador.
cabe mencionar aquí otros dos retratos en solitario realizados por Tiziano al mismo pontífice, uno de ellos con el mismo tipo de sombrero de la obra que hemos comentado y el otro con la cabeza descubierta. En toda la serie podemos apreciar la singular maestría del artista veneciano para manejar la luz y el color (en especial, con su destacada preferencia hacia el rojo), así como el empleo de una pincelada suelta.
Tiziano ha representado a estos tres personajes en una actitud cotidiana, como si fuese sorprendidos de improviso, para dar un mayor naturalismo a la escena, recogiendo el momento en el que los dos sobrinos del Papa son recibidos por éste. Por otra parte, el pintor ha puesto el acento en realizar verdaderos retratos psicológicos de los personajes. Así, nos encontramos a un pontífice ya vencido en parte por la edad (tenía 78 años cuando fue retratado en este cuadro), pero que se niega a aceptar el paso del tiempo y, en consecuencia, a renunciar a su autoridad, conforme delata la vivacidad de su mirada (hasta cierto punto, signo de desconfianza en quienes le rodean) y el movimiento de su cuerpo.

ANALISIS ICONOGRAFICO:
FORMA: Pintura al óleo sobre lienzo. 210 x 174 cm.
MÉTODO: Obra realizada al óleo, mendiante pincel. Los análisis efectuados a la obra han permitido concluir que los pinceles empleados por Tiziano en este cuadro debieron ser muy finos.

* DESCRIPCIÓN GENERAL: Tiziano nos presenta en esta obra un retrato de grupo, con tres personajes dispuestos en una estancia de la cual únicamente se nos muestra el suelo (pintado en color prácticamente negro) y la pared del fondo, de color algo más claro y en cuyo centro se observa un cortinaje de color rojo recogido hacia el lado derecho del espectador.





SIGNIFICADO IDEOLOGICO:
Por todo mobiliario, en la sala encontramos, a la izquierda, una mesa rectangular cubierta con ropajes de color rojo y sobre la cual se alza un único objeto, que parece ser un reloj de arena. Junto a esta mesa se halla una silla de alto respaldo de madera labrada y brazos, en la cual se encuentra sentado uno de los tres personajes representados.

El citado personaje no es otro que el Papa Pablo III, ataviado conforme a su dignidad pontificia. Viste sotana blanca, sobre la cual lleva una muceta de terciopelo rojo, ribeteada de armiño. Del mismo color rojo son también sus zapatillas y el camauro con que cubre su cabeza (igualmente ribeteado en armiño). El Papa apoya levemente su brazo derecho sobre el borde de la mesa, mientras el izquierdo reposa sobre el brazo del sillón, al que agarra con la mano, en uno de cuyos dedos podemos apreciar una sortija con una piedra de color rojo.

ANALISIS FORMAL O ESTILISTICO:
En el lienzo se puede ver a un ya envejecido papa Pablo III sentado, con su sobrino Octavio Farnesio, Duque de Parma, hincándose a su izquierda, y, detrás de él a su derecha, su otro sobrino Alejandro, con su vestimenta de cardenal. El retrato es digno de notarse por la posición que tienen sus personajes: el papa, viejo y cansado, mira a Octavio con expresión acusativa, y, en contraparte, el hecho de que el sobrino esté en proceso de hincarse frente a él da la impresión de ser un acto puramente formal y deferente. Alejandro, por otro lado, tiene un aire distraído. El fondo, los colores melosos y las gruesas pinceladas contribuyen a comunicar una atmósfera llena de ansiedad.

 ANALISIS BIOGRAFICO:
En cuanto a los precedentes del cuadro que comentamos, parece muy probable que para la realización de esta obra Tiziano se inspirase en una semejante realizada por Rafael Sanzio hacia 1518-19, en la cual figura el Papa León X acompañado de dos de sus sobrinos, los cardenales Julio de Medicis y Luis de Rossi, estando éste tras el pontífice y asiendo con sus dos manos el sillón en el que aquél se encuentra sentado. En esta obra los colores rojos son también predominantes.

Filipo Brunelleschi

ANALISIS SENSORIAL:

MÉTODO: obra arquitectónica realizada en piedra (la base), ladrillo macizo (la mayor parte de la estructura), mortero y otros materiales, destacando el mármol de los nervios y del revestimiento del tambor.
ANALISIS SOCIOLOGICO:
La obra de Brunelleschi es el resultado de la convocatoria de un concurso con el que se decidió el arquitecto que llevaría a cabo la nueva cúpula que cubriría el crucero del Duomo florentino, catedral realizada por Arnolfo di Cambio en estilo gótico. Aunque se otorgó el triunfo, de manera conjunta a Ghiberti y Brunelleschi sería éste quien finalmente asumiría el reto de levantar esta novedosa estructura que acabaría realzando el nombre de Florencia, en la que la familia Médici comenzaba a destacar ya como principal linaje de una ciudad a la que las actividades económicas (sobre todo comerciales y bancarias) estaban llevando ya a un momento de gran esplendor, apreciable no sólo en esta magna construcción y otras realizadas por el mismo el mismo arquitecto (basílica de San Lorenzo) sino también en otros ámbitos de la cultura que convertirían a Florencia en el centro del humanismo del siglo XV.

ANALISIS SIMBOLICO:
Las dimensiones de esta cúpula la convierten en la construcción más relevante del Quattrocento italiano. La obra en sí misma simboliza la importancia de Florencia como núcleo fundamental del arte renacentista durante el siglo XV y principal ciudad de la época, tratando de hacer visible el paralelismo entre la ciudad toscana y la brillante Roma de la época clásica. Al mismo tiempo, el hecho de que corone el templo catedralicio la constituye en símbolo visible de la fortaleza de la Iglesia cristiana en la sociedad florentina.
ANALISIS ICONOGRAFICO:
Brunelleschi tuvo que inventar máquinas elevadoras especiales y grúas para izar las piedras grandes. Estas máquinas especialmente diseñadas y las brillantes técnicas de masonería fueron las espectaculares contribuciones a la arquitectura de Brunelleschi. La habilidad de traspasar un círculo en una cara de un cono dentro del interior del doble-emparedado permite la construcción del arco «horizontal» que se sostiene a sí mismo ya que, geométricamente, un plan circular es necesario para tal construcción.
Por ejemplo, en la cúpula se utilizaron, también, refuerzos horizontales de tirantes de piedra y hierro, preparando el camino para las ideas de reforzamiento de hierro y acero que se utilizarían siglos después, como el caso del hormigón.
Pese a la resolución del concurso, ambos arquitectos fueron los encargados de llevar a cabo la obra. No hubo consenso. Ghiberti se burló de estos planos y los tildó de imposibles. Brunelleschi, profundamente ofendido, pretendió una enfermedad y partió para Roma, dejando el proyecto en las manos de Ghiberti. Pero Ghiberti pronto se dio cuenta de que no estaba capacitado para llevar a cabo la obra por sí solo. En 1423 Brunelleschi regresó asumiendo la responsabilidad de su construcción.


SIGNIFICADO IDEOLOGICO:
Aunque todas las obras de Brunelleschi son muy significativas, hay una que destaca entre todas ellas, que es la cúpula de Santa María de Fiore, catedral de Florencia. De ella escribió Alberti que era "amplia como para cubrir con su sombra todo el pueblo toscano" y en ella se puede decir que toma forma ese deseo de asimilar la imagen de Florencia a la de la antigua Roma, pues se busca un paralelismo con la cúpula del Panteón.
Brunelleschi se enfrentó en esa obra al reto que supone trabajar sobre algo ya hecho. No sólo existía ya el campanile de
Giotto, verdadero emblema del orgullo ciudadano, sino que de la catedral, en la que había trabajado Arnolfo di Cambio, tan sólo quedaba por hacer la cúpula, de la que incluso las medidas estaban ya dadas. Después del concurso celebrado en 1418 para adjudicar el proyecto de la nueva cúpula, ésta fue encargada a Ghiberti y a Brunelleschi. Los mismos artífices volvieron a concursar en 1436 para la realización de la linterna, pero en ambos casos el triunfador fue Brunelleschi pues, incluso en la obra de la cúpula, en la que no le quedó más remedio que compartir funciones con Ghiberti, logró con sus ausencias dejar clara la falta de preparación técnica

ANALISIS FORMAL O ESTILISTICO:
Es una de las obras maestras del arte gótico y del primer Renacimiento italiano. Símbolo de la riqueza y del poder de la capital toscana durante los siglos XIII y siglo XIV, la catedral florentina es uno de los edificios más grandes de la cristiandad. Su nombre (que se traduce como «Santa María de las Flores») se refiere al lirio, símbolo de Florencia, o al antiguo nombre del pueblo llamado Fiorenza. Pero, por otra parte, un documento del siglo XV afirma que la «flor» se refiere a Cristo.
Destaca, de forma singular, la grandiosa cúpula de Brunelleschi, de 100 metros de altura interior, 114,5 metros de altura exterior, 41 metros de diámetro interior y 45,5 metros de diámetro exterior;[1] el campanario independiente del Giotto, de 82 m de altura, y el baptisterio de San Juan, construido en Florencia después de la Basílica de Santa Cruz y Santa María Novella con las famosas puertas de bronce de Ghiberti. El conjunto, formado por la iglesia, el campanario y el Baptisterio de San Juan, en el centro de la ciudad, constituye una de las joyas artísticas y arquitectónicas de Florencia.

ANALISIS BIOGRAFICO:
La cúpula, de 45,6 metros de ancho, era originalmente una cúpula de madera construida por Arnolfo di Cambio. Construir una cúpula sobre el presbiterio conllevaba muchos problemas técnicos. Existía ya un modelo de ladrillo para la cúpula desde 1367 (como queda explicado en la Vida de Brunelleschi de Antonio Manetti, ca. 1480).
En el 1419 tendrá lugar un concurso para diseñar una nueva cúpula (cupola en italiano) para la catedral. Los dos competidores más importantes eran Lorenzo Ghiberti (famoso por su labor en las «Puertas del Paraíso», en el baptisterio) y Filippo Brunelleschi.
Un desconocido arquitecto de la época llegó incluso a proponer que se llenara la catedral con tierra antes de levantar la cúpula a fin de construir la cúpula encima de la tierra moldeada (aún no se sabía de qué forma construir una cúpula con tanto peso y magnitud). Cuando se le preguntó cómo sacaría la tierra, se sugirió que la ciudad podría mezclar monedas con la tierra y los pobres, incidentalmente, vaciarían la cúpula.
Brunelleschi se inspiró en la cúpula del «doble-emparedado» del Panteón de Roma. Con la ayuda de Donatello y Nanni di Banco construyó un modelo de madera y ladrillo (exhibido en el Museo de la Opera del Duomo). Brunelleschi ganó por poco. Su modelo sirvió como guía para los artistas, pero intencionadamente lo presentó incompleto a fin asegurar su control sobre la construcción.

MIGUEL ANGEL

DAVID 1504

ANALISIS SENSORIAL:
Renacimiento italiano. Cinquecento. Escultura

CONTEXTO SOCIOLOGICO:
El David fue encargado a Miguel Ángel, originariamente, por los canónigos de la catedral de Florencia (lugar donde se encontraba el bloque de mármol en el que se talló la obra). pero, una vez concluida ésta, y a la vista del resultado, el gremio de mercaderes de lana de la ciudad decidió adquirirla para situarla frente al Palacio de la Señoría, sede del gobierno de la ciudad, en la plaza del mismo nombre, de manera que sirviese como una clara representación de la libertad de la república florentina. En este sentido, la escultura es fiel reflejo de la mentalidad existente en Florencia, ciudad en la que los planteamientos de la burguesía dedicada al comercio y la banca se encontraban ampliamente extendidos.

ANALISIS SIMBOLOGICO:
A Miguel Ángel representa al rey David como atleta, pero no como joven atleta, sino como un hombre en la plenitud de su vida. El artista eligió, como motivo para la obra, el momento previo al enfrentamiento de David con el gigante Goliat (cuya cabeza no aparece derrotada a sus pies, como era usual en otras representaciones). Por ello, el aspecto contenido y expectante que nos muestra la figura, con los rasgos típicos de un luchador que se apresta al combate. Esa expectación se traduce en la mirada, enormemente penetrante, y se expresa también mediante la tensión corporal: la
musculatura (e incluso los tendones y las venas) son claramente perceptibles. En definitiva, podemos hablar de un movimiento claramente contenido, que se convierte en pura tensión corporal.
ANALISIS ICONOGRAFICO:
Para los florentinos el David simboliza un ejemplo de fuerza y coraje ilimitados ante la adversidad , fue el orgullo de la ciudad de Florencia.
La cabeza que súbitamente se gira hacia la izquierda , tensa los músculos del cuello, la mirada se muestra resuelta , los labios prietos y la concentración al máximo denota la tensión del momento antes de la acción.
La mano sujeta la honda flexionando los dedos, lista para lanzar la piedra contra su adversario.
Este joven de grabada musculatura y marcada expresividad, sería símbolo de las virtudes florentinas y prototipo del héroe, es también el distintivo de la escultura de Miguel Ángel.
La mano derecha sujeta oculta en su palma la piedra que ha de terminar con el filisteo. En esta mano Miguel Ángel esculpe los mínimos detalles naturalistas. La uña del pulgar, los nudillos, las venas abultadas e incluso las articulaciones flexionadas de la muñeca.

SIGNIFICADO IDEOLOGICO:
diseño de proporciones majestuosas apropiado a ese bloque de mármol. Representa al héroe bíblico y simboliza también las virtudes civiles de los florentinos, de la imagen del pastor bíblico, surge una imagen humana heroica arquetípica.
Para los florentinos el David simboliza un ejemplo de fuerza y coraje ilimitados ante la adversidad , fue el orgullo de la ciudad de Florencia.
La cabeza que súbitamente se gira hacia la izquierda , tensa los músculos del cuello, la mirada se muestra resuelta , los labios prietos y la concentración al máximo denota la tensión del momento antes de la acción.
La mano sujeta la honda flexionando los dedos, lista para lanzar la piedra contra su adversario.

ANALISIS FORMAL ESTILISTICO:
 Renacimiento italiano. Cinquecento. Escultura.Obra realizada sobre mármol, mediante cincel. Para su realización Miguel Ángel recibió un bloque de mármol, estrecho y muy alto, que llevaba abandonado muchos años en la catedral de Florencia.
El David de Miguel Ángel representa a gran tamaño a este rey bíblico, al estilo clásico: completamente desnudo y como atleta, que porta en su mano izquierda una honda (apoyada sobre su hombro) y, en la derecha, una piedra. Son claramente apreciables los rasgos del rostro, el cabello rizado, la musculatura, la diartrosis y el contrapposto de la figura.


ANALISIS BIOGRAFICO:
Miguel Ángel concluye la elaboración de esta escultura en 1504, cuando contaba 29 años de edad. Unos años antes había ya realizado la Piedad del Vaticano, en la que los rasgos de la terribilitá no son aún perceptibles. En este sentido, el David precede a la realización de las obras de la tumba del Papa Julio II y, de manera especial, a la escultura de Moisés, en la que tales rasgos son aún más destacados.

BOTTICELLI

calumnia 1490-1495
ANALISIS SENSORIAL:
El tema es alegórico; se basa en una descripción literaria sobre una pintura de Apeles, pintor de la antigüedad, descrita por Luciano de Samosata en uno de sus Diálogos y mencionado en el tratado de Alberti, que aludía a la falsa acusación, de la cual fue víctima El colorido del cuadro, la luz que queda subrayada por toques de oro, es lo que confiere movimiento a la escena. Ésta se desarrolla dentro de una estancia con arquitectura clásica con arcadas que presentan esculturas que subrayan el estudio de la Antigüedad por Botticelli; en los relieves hay alusiones a la antigüeda clásica. Apeles, al que un rival acusaba de haber conspirado contra Tolomeo Filopator.

CONTEXTO SOCIOLOGICO:
El Renacimiento expresa un movimiento y una época donde se retorna al estudio e imitación de la literatura, arte y filosofía de la antigüedad clásica griega y romana En pintura la renovación hacia lo clásico se realiza por medio del estudio del natural y de la aplicación de las leyes de la perspectiva, únicamente este arte recibe la influencia greco-romana a través de la arquitectura y la escultura.
Los cimientos de la renovación son varios, el eje más atrayente es el Humanismo orientado hacia el papel central del hombre y sus actos. La anatomía del hombre fue objeto de un minucioso estudio por parte de científicos, que dibujaban ordenadamente sus descubrimientos, involucrándose con frecuencia el rol del científico con el del pintor. Un pintor convenía de tener profundos conocimientos de teología, historia y mitología para estar autorizado en la representación de la historia que debería de narrar, el tornar a concentrarse en lo humano no es una dejadez de lo divino, por el contrario, lo divino es percibido desde la perspectiva humana para conferirlo de mayor significación: Dios trata de concebirse evidente a la razón humana, en vez de limitarlo a la impresión de la fe.

ANALISIS SIMBOLICO
Pintado en la época de predicación de Savonarola en Florencia, se ha interpretado como una defensa de Savonarola frente a los ataques que se consideraban calumnioso del papa Alejandro VI.
La calumnia invita a meditar con doloroso recogimiento; en toda la Galería de los Oficios parecen resonar las palabras que el artista -no lo dudamos- quiso poner en labios de la Verdad, para consuelo de la víctima: en su encono está la medida de su mérito...
Otra descripcion: La Inocencia yace, en el centro del cuadro, acoquinada bajo el infame gesto de la Calumnia. La Envidia la precede; el Engaño y la Hipocresía la acompañan. Todas las pasiones viles y traidoras suman su esfuerzo implacable para el triunfo del mal. El Arrepentimiento mira de través hacia el opuesto extremo, donde está, como siempre sola y desnuda, la Verdad; contrastando con el salvaje ademán de sus enemigas, ella levanta su índice al cielo en una tranquila apelación a la justicia divina. Y mientras la víctima junta sus manos y las tiende hacia ella, en una súplica infinita y conmovedora, el juez Midas presta sus vastas orejas a la Ignorancia y la Sospecha.
ANALISIS ICONOGRAFICO:
Incluye diez figuras: a la derecha del espectador, el rey Midas, el Juez malo, es entronizado entre la Sospecha y la Ignorancia, representadas como mujeres de rostros crispados que están susurrándole malos consejos a sus orejas de asno. El trono está sobre un podio decorado con relieves en grisalla. Ante este Juez se encuentra una figura masculina, con hábito de monje, en quien se cree ver representado el Rencor (o la Envidia o la Ira) que conduce a una joven (la Calumnia) a la que están adornando los cabellos la Envidia y el Fraude. La Calumnia, indiferente a cuanto sucede, arrastra a la víctima, un hombre prácticamente desnudo que junta las manos en ademán de pedir clemencia. A la izquierda está la Penitencia, vestida de negro con ropa pesada y andrajosa, que se vuelve hacia la figura que está desnuda detrás de ella. Este último personaje es la Verdad desnuda que resplandece, señalando al cielo con el dedo.
SIGNIFICADO IDEOLOGICO:
En la zona de la izquierda encontramos una figura femenina desnuda que se cubre el sexo con su larga cabellera y con la mano izquierda; se trata de la Verdad, que eleva su brazo derecho al cielo invocando a los dioses para que reparen esa injusticia. Junto a ella se sitúa una anciana oculta bajo negros ropajes; es la Compunción que dirige su mirada hacia la desnuda Verdad.
En el grupo principal aparecen diversos personajes: un hombre joven es la Víctima arrastrada por el suelo, desnuda porque no tiene nada que ocultar y en actitud implorante para que se ponga fin a esta situación; la Calumnia le agarra por los cabellos, portando en su mano izquierda una antorcha en relación a la manera de extenderse la calumnia, como el humo del fuego; dos bellas jóvenes trenzan los cabellos de la Calumnia con una blanca cinta: la Impostura y la Perfidia, inseparables compañeras de la Calumnia, que bajo su apariencia dulce y serena destrozan a la víctima. Un hombre vestido de oscuro cierra el grupo, agarrando con su mano derecha a la Calumnia; se trata del Odio, que mira al rey de manera acusadora y le señala.
En la zona de la derecha apreciamos al Rey, con orejas de burro en su elevado trono, escuchando los consejos de la Ignorancia y la Sospecha, tendiendo su mano al Odio.
Todos los personajes están ejecutados soberbiamente, destacando el carácter escultórico con que han sido tratados por Botticelli, ciñendo sus ropajes para resaltar su anatomía.

AN ALISIS FORMAL ESTILISTICO:
 El colorido del cuadro, la luz que queda subrayada por toques de oro, es lo que confiere movimiento a la escena. Ésta se desarrolla dentro de una estancia con arquitectura clásica con arcadas que presentan esculturas que subrayan el estudio de la Antigüedad por Botticelli; en los relieves hay alusiones a la antigüeda clásica. Esta arquitectura completamente revestida de estatuas y relieves acentúa el tono dramático y agitado de la escena. En el centro del cuadro está representado David al modo de Donatello. En otros nichos se representa a San Pablo, San Jorge, Judit y, en los relieves, a personajes como Apolo y Dafne, Hércules y Licas o Mucio Scevola, lo que evidencia la mezcla de personajes cristianos y grecorromanos que incluyó Botticelli en esta pintura. Detrás de esta arquitectura, el mar verdoso y un cielo liso.
ANALISIS BIOGRAFICO:
Botticelli se revelaría abierto a los logros del Renacimiento , introducidos por Masaccio como a las tendencias del Gótico tardío, (que realzaba la línea bella y la elegancia de suaves movimientos de las figuras) utilizo las reglas de la perspectiva central y estudió las esculturas de la Antigüedad, cuyo ideal del cuerpo humano se evidencia primordialmente en sus desnudos, y también revela por la gracia y elegancia de sus figuras, su aproximación con el estilo del gótico tardío.

Las pinturas de Botticelli tendrán contenido filosófico , político y religioso alejándose un poco de las escenas mitológicas y figuras alegres. Sus cuadros permitirán vislumbrar la cultura y la política florentina en la segunda mitad del siglo XV.

Es una de las grandes figuras del Renacimiento por su delicado dibujo y excepcional colorido.
Botticelli se inicia en el arte de la orfebrería desplegando su habilidad para el diseño decorativo de las formas

sábado, 19 de marzo de 2011

FENICIOS

 DAMA IBIZA



ANALISIS SENSORIAL:
Se trata de una figurita pequeña, con una cavidad en la parte posterior seguramente para ser colgada. Es realizada en arcilla.
CONTEXTO SOCIOLOGICO:
Los fenicios, en lo religioso, comenzaron por adorar piedras y árboles, a los que consideraban objetos divinos. Las piedras sagradas que llamaban Metilos, es decir, morada de Dios, eran comúnmente guijarros duros y negros con formas cónicas o de huevo, a veces aerolitos caídos del cielo. Los árboles sagrados eran unas veces árboles verdaderos, otras columnas de bronce adornadas, que terminaban en un cono.
Baal era. el sol bienhechor que iluminaba la Naturaleza y esparcía la vida, pero también podía ser sol ardiente que seca las plantas y da la muerte. Se le representaba, a veces, como figura humana, otras como un toro, o una figura humana y cabeza de toro. Se le creía caprichoso y sanguinario. Para satisfacerle se degollaban seres humanos, y creían que le era particularmente agradable el sacrificio de los hijos propios.
ANALISIS SIMBOLICO:
Así como la historia y el arte de griegos, egipcios o persas suele ser sobradamente conocida por la mayoría y las culturas ibéricas y celtas para los españoles en particular, no ocurre lo mismo con la cultura fenicia que, sin embargo, dominó los mares durante siglos y nos ha dejado, entre otros, legados tan importantes como el alfabeto.
El propio nombre de "fenicio" deriva del griego "phoenix", que significa "los de púrpura", en referencia al preciado tinte que fue el origen de su riqueza.
Los fenicios fueron excelentes navegantes, mercaderes y artesanos. Se considera que fueron los mejores constructores de barcos en aquellos siglos, lo que les permitió una habilidad en la navegación y exploración inigualable.
ANALISIS ICONOGRAFICO:
Figura de arcilla que data del siglo III adC. Fue encontrada en la necrópolis situada en el Puig d´els Molins en la isla de Ibiza, en el Mediterráneo. Está realizada a molde y tiene una cavidad en su parte posterior, probablemente para ser colgada. Se trata de la representación de una diosa cartaginesa, seguramente Tanit, relacionada con la diosa fenicia Astarté. Presenta una ornamentación muy rica en su vestuario lo mismo que en las joyas.
La mayoría de las figuras encontradas en la necrópolis de Puig d´els Molins son representaciones de diosas, casi siempre de arte griego porque según se cree hubo a lo largo de los siglos una gran aportación étnica desde la Magna Grecia (nombre que se dio en la antigüedad a las colonias griegas del sur de Italia).
SIGNIFICADO IDEOLOGICO:
  • ANALISIS FORMAL ESTILISTICO: Tanit: Los teóricos afirman que representa la diosa cartaginesa Tanit, relacionándola con la diosa Astarté. Esta teoría se sustenta por la rica decoración en sus ropajes y en su peinado.
  • Rostro: La escultura fenicia sigue unos parámetros estéticos: ojos almendrados, boca pequeña, nariz prominente, peinado muy elaborado.
  • Técnica: La gran calidad técnica de la escultura se puede ver en los pies, que generalmente eran mal acabados, pero que aquí supieron elaborarlos correctamente. Otro alarde técnico para la época son los brazos levantados. Sin embargo, vemos que hay la cabeza se hace demasiado grande y el cuello demasiado largo.

ANALISIS BIOGRAFICO:
La estratégica situación de las los primeros asentamientos en Asia Menor hizo del territorio un lugar privilegiado para la conquista comercial del Mediterráneo y las naves fenicias pronto surcaron los mares desde Biblos, Sidón y Tiro a la búsqueda de nuevos productos con los que comerciar. Fue precisamente el abastecimiento de materias primas como la plata, el cobre o el estaño, lo que motivó el establecimiento de las primeras colonias en la Península Ibérica.
Aunque Estrabón comenta que su llegada a nuestras costas aconteció en torno al año 1100 antes de Cristo, los historiadores de nuestros días parecen coincidir en que las primeras colonias datan de un tiempo posterior. Gadir (Cádiz, que significa recinto amurallado), Malaka (Málaga), Sexi (Almuñécar) o Ebusus (Ibiza) son sólo algunos de los puntos en los que se establecieron, y con ellos trajeron sus costumbres, sus tradiciones y sus técnicas artísticas.